Hoy por hoy


Los saqueos a comercios ocurridos recientemente han merecido el repudio nacional. Definitivamente, hay necesidad y hasta hambre en muchos hogares panameños. La respuesta del Estado y de la sociedad civil está empezando a llegar a todos los rincones del país y, aunque no fuera así, no hay justificación alguna para atacar y saquear comercios que son el corazón del suministro de alimentos de las poblaciones más necesitadas. La Asamblea Nacional ha empezado a considerar un proyecto de ley para endurecer las penas contra el saqueo, sin importar el monto de lo hurtado, sancionándolo con prisión de 6 a 12 años y sin el beneficio de un acuerdo de pena. La iniciativa es apropiada para los tiempos que vivimos y envía una señal contundente al país de que no se permitirán este tipo de atracos. El mensaje de justicia dura y severa contra este delito debería complementarse, además, con penas más severas a quienes cometan peculados, manipulen contrataciones o distribuyan ayudas privilegiando a sus allegados políticos. Hay que evitar todos los saqueos, incluyendo los que hacen servidores públicos al aprovecharse de la necesidad ajena.