El Canal implementa plan laboral ante el Covid-19



El Canal de Panamá registró hasta el día de ayer 16 casos positivos de Covid-19. Ninguno está vinculado a contactos con tripulaciones o barcos que hayan hecho su tránsito por la vía acuática.

De acuerdo con información recopilada por la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), se trata de contagios que se han dado en entornos personales, ya sea por haber tenido contacto con viajeros o como parte de un brote comunitario.

Tiempos turbulentos

20% De reducción en los registros de lluvias en 2019, en comparación al promedio histórico. El año pasado cerró como el quinto más seco de los últimos 70 años en la cuenca del Canal, lo que ejercía presión sobre las operaciones de la vía. El coronavirus plantea un escenario mucho más difícil que el pronosticado a inicios de año.

Dada la cantidad de casos que hoy se reportan, a la ACP se le dificulta hacer la trazabilidad de cada uno de ellos, por lo que no se sabe si alguno se deba a contactos internos entre compañeros. Aún así, actualmente esta es una situación remota, ya que la mayoría de las personas enfermas por causa del coronavirus trabajan en departamentos que no se relacionan.

El Canal de Panamá tiene a 160 países en su lista de usuarios, por lo que han extremado las medidas de seguridad y salubridad para que el personal no esté en riesgo mientras se realiza la misión de conectar al comercio mundial en medio de una fragilidad económica sin precedentes.

Lo que sucede en el Canal es parte de lo que ha venido transcurriendo en el país, que en la última semana ha tenido que decretar una cuarentena absoluta para controlar el brote del Covid-19.

La pandemia, que sucumbe al mundo, ha obligado a la mayoría de los empleados del Canal ha acogerse a un periodo de vacaciones.

En tanto, la administración, junto con los sindicatos, ha establecido nuevos horarios de trabajo para minimizar los contagios en la vía. Cerca de 3,600 de los 10 mil colaboradores están cumpliendo sus funciones.

La gran mayoría de los que se encuentran activos –unos 3,000 trabajadores– están a cargo de las operaciones de los barcos. En este grupo se encuentran prácticos, pasacables, personal de las torres de control y operadores de locomotoras.

Otras 260 personas en el área administrativa continúan prestando sus servicios. En este segmento está el personal de la alta gerencia, los que trabajan en recursos humanos, comunicaciones y tecnología, por citar algunos ejemplos. Unos 150 de ellos realizan sus labores en remoto, bajo la modalidad de teletrabajo.

Apenas 40 personas están a cargo de la división de generación de energía y agua del Canal de Panamá. Mientras que todos los guardias de seguridad y la división de bomberos se encuentran en sus puestos de trabajo.

Por otro lado, hay más de 800 personas en aislamiento por mandato del Ministerio de Salud o como un mecanismo preventivo y voluntario.

Ilya Espino de Marotta, subadministradora del Canal de Panamá, confirmó a este diario la cantidad de personas infectadas y dio detalles del nuevo esquema de trabajo que se ha establecido para el paso de los barcos.

Para empezar, dijo que todo el departamento de Mantenimiento de Esclusas se encuentra en su casa.

El personal que opera las esclusas –que siempre ha trabajado 24 horas al día, con turnos de 8 horas– ahora labora 12 horas al día.

De esta forma, se ha podido trabajar con dos y no con tres turnos desde el pasado domingo 29 de marzo.

“El plan es que haya un número de colaboradores más reducido trabajando 14 días consecutivos. De esos 14 días, 7 son de trabajo y 7 de descanso. Y cuando se acaban los 14 días, entonces regresan los que estuvieron de vacaciones”, y así se va cumpliendo con ciclos de rotación entre los empleados de la torre de control, locomotoras y pasacables de muro.

Los que operan los remolcadores podrían entrar en el mismo ciclo de 12 horas de trabajo a partir del domingo 5 de abril.

Los prácticos o pilotos que toman el control de los barcos en las esclusas continúan con sus horarios habituales, al igual que los pasacables de cubierta.

Y mientras el Canal se adapta a las nuevas circunstancias laborales, se analizan los posibles escenarios y efectos adversos del coronavirus sobre la ruta. Por ahora, se continúa con los 32 esclusajes diarios que se habían impuesto como una política de ahorro de agua desde inicios de año.

Sin embargo, Espino de Marotta reconoce que con una economía deprimida es inevitable que el Canal no resulte afectado. Podría suponerse que los barcos con gas natural licuado tomen otras rutas más largas, sin cruzar el Canal, ante el bajo costo del combustible y la caída de la demanda.

Este escenario hace parte del análisis que hoy se realiza en la vía acuática.