Medicina Legal atenderá las muertes por Covid-19 en casas



Las autoridades de Salud se preparan para enfrentar un eventual escenario de aumento de muertes a causa del Covid-19, en los próximos días; decesos que podrían ocurrir en las casas.

Se trata de una dramática realidad que vivió esta semana la población de Guayaquil, en Ecuador, donde las defunciones superaron la capacidad de respuesta de las autoridades sanitarias, y en donde incluso se registraron fallecimientos en plena vía pública.

José Vicente Pachar, director general del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses (Imelcf) del Ministerio Público, dijo que luego de coordinar con el Ministerio de Salud (Minsa) acordaron habilitar “espacios transitorios”, primero en la morgue de La Chorrera, en la provincia de Panamá Oeste, y luego en la de Ancón, en la provincia de Panamá, para recibir los cadáveres de quienes mueran por el nuevo coronavirus fuera de los hospitales, sea en sus casas o en las calles.

En palabras del experto, hay que prepararse para todos los escenarios posibles, porque el sistema sanitario está trabajando a tope y hay restricciones de movilización, por lo que habrá casos en los que los enfermos no podrán llegar a los hospitales. Y es en estos escenarios, añadió, en los que tienen que estar alertas para afrontar la situación.

Pachar detalló que, en el caso de La Chorrera, ya están listos, y solo se encuentran a la espera de que el Minsa nombre a unas 20 personas para el manejo de cadáveres, recepción y seguridad. En cuanto a Ancón, requieren 10 personas más y podrían estar operativos a partir de la próxima semana.

“Hay que hacer una definición muy clara: si se trata de un paciente con coronavirus que muere en el hospital, será el hospital el que certifica la muerte y el cuerpo queda en la morgue del hospital. Nosotros vamos a atender el caso de coronavirus positivo o sospechoso que muere en la vía pública o en viviendas, para que no ocurra lo mismo que en Ecuador”, remarcó.

El protocolo establece que una vez una persona muere en la vía pública o en su domicilio, el cuerpo será retirado y conducido a la morgue, donde habrá un depósito transitorio. El Minsa tendrá 48 horas para coordinar el procedimiento para el entierro o cremación.

El Imelcf está habilitando en La Chorrera espacio para 20 cadáveres, y en Ancón, para el doble.

“Hay que tratar con ética a la persona y a su familia”, manifestó el médico, al calificar esta situación como más grave que lo acontecido con las muertes por dietileneglicol en 2006 y con las de la bacteria KPC en 2011.

“Cuando hablamos de dietilenglicol, el número de muertes nunca era de más de cuatro o cinco por día, y con la bacteria KPC no pasó de 30 durante toda la crisis. Y viendo lo que sucede en otros países [con el Covid-19], esperamos mayor cantidad de muertes, porque si con mil casos tenemos poco más de 30, con 10 mil casos es posible que tengamos 300 defunciones”, añadió.

En todo el país, el Imelcf tiene capacidad para recibir unos 100 cadáveres y, cómo lo ordenó el Minsa, no harán autopsias a personas que murieron por el Covid-19, salvo algunas excepciones.

De hecho, a través de la Resolución 354 de marzo de 2020, que aprueba la Guía para manejo de cadáveres con sospecha o confirmación de Covid-19, en instalaciones de salud, centros de velación o funerarias, el Minsa prohibió “realizar autopsias o necropsias a cadáveres de personas fallecidas confirmadas por Covid-19 debido a la posibilidad de generación de aerosoles”.

De acuerdo con la guía aprobada, “a los cadáveres de personas fallecidas con sospecha o para confirmación de Covid-19 y hasta 12 horas post mortem, se recomienda la toma de hisopado nasofaríngeo y punción del pulmón con aguja. Esta muestra se debe colocar en un tubo estéril, sin formalina, para su análisis”.

También se establece que si la muerte de una persona con diagnóstico confirmado de Covid-19 ocurre “de manera sospechosa o traumática”, sí deberá hacerse la autopsia y que esta le corresponde al Ministerio Público a través del Imelcf , siguiedo los protocolos de actuación, es decir, limitando el número de personas que intervienen en el procedimiento y utilizando siempre el equipo de protección personal: bata desechable, guantes, mascarilla con respirador N-95 y protección ocular, además de botas de caucho. Al concluir, toda el área de trabajo deberá ser desinfectada.

Hasta ayer se habían registado 41 muertes por coronavirus en Panamá.