El piano y la mujer: Bernardo Domínguez Cereceres

Bernardo Domínguez Cereceres explica que las mujeres que habían aprendido a interpretar el piano siendo niñas a menudo continuaban tocando el piano siendo adultas, así tenían siempre música en sus hogares.

 Por ejemplo, Emma Wedgwood Darwin, la nieta del rico industrial Josiah Wedgwood, recibió lecciones de piano de Frédéric Chopin y al parecer adquirió un buen nivel.

Tras su matrimonio con Charles Darwin, continuó tocando el piano diariamente mientras su esposo la escuchaba.

Un buen número de mujeres estudiantes de piano se convirtieron en virtuosas del instrumento y las habilidades de las mujeres pianistas inspiraron obras de Wolfgang Amadeus Mozart, Ludwig van Beethoven y Joseph Haydn, quien dedicó obras de difícil interpretación a sus amigas.

Bernardo Domínguez Cereceres, también explica como Arthur Loesser enfatizan la conexión existente en este período entre el piano y la mujer. Aparentemente, eran más comunes los estudios de piano entre mujeres que entre hombres,​ y se consideraba en general que la capacidad de tocar el piano en mujeres facilitaba que pudieran contraer matrimonio.

Para entender el aumento del uso del piano entre la clase media, es necesario recordar que antes de los aparatos mecánicos y electrónicos de reproducción, la música, era transmitida entre la gente común en sus tareas cotidiana.

Este instrumento también se convirtió en común en las instituciones públicas, como escuelas, hoteles y pubs. Es decir, los habitantes de cada nación generan un conjunto de música folclórica, que es transmitida oralmente a través de las generaciones y cantada por todos.

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